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BIOQUÍMICA

"La única diferencia entre los productos ecológicos y los transgénicos es que los primeros son más caros"

El bioquímico José Miguel Mulet sostiene que la mayoría de los que están en contra de los organismos genéticamente modificados "saben muy poco de ciencia"

Ander Carazo - 16/11/2011
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Los transgénicos tienen muy pocos amigos. Muchos están radicalmente en contra de su uso y hay otros que les acusan de afectar seriamente a la salud, pero la mayoría de ellos desconoce que nunca ha comido productos de este tipo (al menos, si no ha salido de Europa). José Miguel Mulet, doctor en Bioquímica y Biología Molecular, se queja de que la mayoría de los que están en contra de este tipo de productos "saben muy poco de ciencia" y muchos incluso desconocen a lo que se oponen.

"Un transgénico es un organismo en el que hemos colocado un trocito de ADN de otro organismo para mejorarlo", explica Mulet. El científico -que estuvo el pasado martes en Bilbao en los Coloquios Escépticos, organizados por la Cátedra de Cultura Científica de la UPV, el Círculo Escéptico y ETB- afirma que "esto puede parecer muy artificial", pero es algo que la propia naturaleza lleva haciendo millones de años. "Lo que hemos aprendido en las últimas décadas es a hacerlo nosotros con el gen que queremos, en vez de a ciegas y a lo bruto, como se hacía hasta ahora".

Pese a que muchos intentan vender productos bajo la etiqueta de natural, este profesor de la Universidad Politécnica de Valencia sostiene que "casi nada de lo que comemos es natural". "El último ha sido el anuncio de Eduard Punset y el pan molde natural. ¿Alguien ha visto un árbol que dé panes?", ironiza y, en un tono mucho más serio, afirma que, "si el hombre se extinguiese, todas las especies cultivadas desaparecerían con él".

La sabiduría popular sostiene que los productos ecológicos son más sanos que los transgénicos, pero los expertos defienden que "no hay ningún estudio científico que demuestre eso". "Los transgénicos son muchísimo más seguros que los productos ecológicos, porque tienen que superar unos análisis mucho más rigurosos", sentencia el autor del libro 'Los productos naturales ¡vaya timo!'.

"La única diferencia entre productos ecológicos y transgénicos es que los primeros son más caros y que, como utilizan pesticidas poco efectivos, hay más posibilidades de comerse un gusano o medio, que siempre es peor", comenta Mulet.

Artimañanas, ecologistas y monarcas

¿Por qué los transgénicos se consumen en casi todo el mundo menos en Europa? "La universidad de Gante (Bélgica) y Monsanto -una compañía estadounidense- inventaron a la vez, y de forma independiente, los productos transgénicos. Los primeros se centraron más en la investigación y, a su vez, la empresa empezó a comercializarlos. Esta maniobra pilló a contrapié a los europeos y por eso, se opusieron de forma frontal a este tipo de productos que tanto dinero podían generar", explica Mulet. Y ese movimiento encontró el apoyo de los grupos ecologistas, "que no iban a estar todo el día con las 'zodiacs' y las ballenas".

Existen muchos mitos y desinformación alrededor de los transgénicos. Pero, ¿cuál es el más descabellado? "Hay un rumor según el cual muchos agricultores de India se suicidaron porque no podían pagar las semillas", afirma Mulet. Y explica que esa invención tiene su origen en unas declaraciones del príncipe Carlos de Inglaterra, que "casualmente" es el principal productor de agricultura ecológica en Europa. Es verdad que muchos campesinos se mataron, pero fue mucho antes de que las semillas transgénicas llegasen a India y debido a una agresiva política de expropiaciones de tierras para favorecer a la industria por parte del Estado.

Mulet asegura que la oposición a los transgénicos "está decayendo" en Europa por la sencilla razón de que es un sector con gran potencial de crecimiento económico. El pasado año, Alemania -un país que originalmente ha sido antitransgénicos y donde los partidos 'verdes' siempre han tenido un gran apoyo- autorizó a la compañía Basf la comercialización de una patata genéticamente modificada.

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